Tesla era una gran mente para la ciencia. Algunos de sus estudios nadie podía descifrarlos debido a su enorme capacidad inductiva. Para la mayoría de sus proyectos ideaba los documentos de cabeza, le bastaba con tener la imagen de dicho objeto sin saber cómo funcionaba, simplemente lo elaboraba sin saber que podía suponer un gran avance para la humanidad.
Según ciertos rumores, a medida que envejecía se hacía más excéntrico y después de su muerte hubo una revuelta realizada por el gobierno de los Estados Unidos para encontrar todos sus papeles, notas e investigaciones antes de que otros poderes extranjeros pudieran encontrarlos. La sobrina de Tesla, Sava Kosanovic reportó que antes de que llegara la OAP, alguien más obviamente había revisado las pertenencias de Tesla y tomó una desconocida cantidad de notas y papeles personales.
Era conocido por el FBI que la inteligencia alemana ya había hecho desaparecer una gran cantidad de las investigaciones de Tesla varios años antes de su muerte. El material robado, se piensa, resultaría en el desarrollo de los platillos voladores de los Nazi. Los Estados Unidos iban a asegurarse que esto no sucediera de nuevo. Cualquier cosa, aun remotamente asociada con este gran hombre fue rápidamente confiscada y perdida dentro de las redes secretas de los Estados Unidos antes de la II Guerra Mundial. Sin embargo, más de una docena de cajas con las pertenencias de Tesla, dejadas atrás en hoteles como el Waldorf Astoria, el Hotel Governor Clinton y el San Regis ya habían sido vendidos para pagar las excepcionales cuentas de Tesla.
Era conocido por el FBI que la inteligencia alemana ya había hecho desaparecer una gran cantidad de las investigaciones de Tesla varios años antes de su muerte. El material robado, se piensa, resultaría en el desarrollo de los platillos voladores de los Nazi. Los Estados Unidos iban a asegurarse que esto no sucediera de nuevo. Cualquier cosa, aun remotamente asociada con este gran hombre fue rápidamente confiscada y perdida dentro de las redes secretas de los Estados Unidos antes de la II Guerra Mundial. Sin embargo, más de una docena de cajas con las pertenencias de Tesla, dejadas atrás en hoteles como el Waldorf Astoria, el Hotel Governor Clinton y el San Regis ya habían sido vendidos para pagar las excepcionales cuentas de Tesla.
La mayor parte de estas cajas y los secretos que contenían nunca han sido encontradas. En 1976, cuatro cajas fueron subastadas siendo comprados por Dale Alfrey por la suma de veinticinco dólares.
Alfey no tenía idea lo que había en las cajas al comprarlas en un capricho. Cuando más tarde las revisó, estaba sorprendido de encontrar lo que parecían se documentos de laboratorio y notas personales de Nikola Tesla.
Pasaron veinte años antes de que Alfrey reabriera las extrañas cajas. Desafortunadamente, el tiempo no fue muy amable con el preciado contenido dentro de las cajas, entonces comenzó el laborioso esfuerzo de tratar de transcribir la información antes que fuera tarde.
Entre las cajas se encontraban:
- Cartas de Tesla, sin responder
- Diarios inconclusos
- Planos sin terminar
- Notas personales y demas
------------------------------------------------------------------------------ Desafortunadamente, los intentos de Tesla de elevar a la humanidad con nueva tecnología fueron recibidas con mofas y burlas. Sus cartas acerca de sus preocupaciones, enviadas a sus amigos en el gobierno, fueron ignoradas.
Tesla debió haber sentido que el conocía el mayor secreto en el mundo referente al destino de la humanidad, y a nadie le importó.
Tesla debió haber sentido que el conocía el mayor secreto en el mundo referente al destino de la humanidad, y a nadie le importó.
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